Tema nº 06 del Álbum Fuego Amigo
Letra:
Se me disiparon las dudas de quién iba a ser el del besito de Judas. ¿Cómo no en el mejor momento? Por desear que más puede pasar. ¿Estás contento? El ego es suficiente para que no te flipes, que tu mayor tesoro no sean un par de Nikes. Mejor pa’ todos que te dosifiques, que la vida ya es difícil pa’ que tú solo te la compliques. Hará imposible que evites que te diga «estoy aquí pa’ ti pa’ todo lo que necesites». A la hora de la verdad veremos cuántos hay en el barco que de verdad rememos. Tenemos varios en paradero desconocido, ni con vallete hilario salta su rastro nocivo. No te quedes ahí esperando a ver si las cosas solas se van solucionando. Canalizando mala hostia paga quien no debe. Es tan digno de ver que puede que hasta te supere. El malestar de «aquí no estoy muy a gusto» recorriendo paladar como un «no eres lo que busco». Deja de inventar compare que estoy aburrio’ de perdidos al río pensando en pa’ que confío. La vez número quinientas y pico, no me hace falta nadie, yo solo me salpico.
Dictaminando sentencias sin cargo de conciencia cuando hay que hacer presencia. Ahora a mí me la suda la ambivalencia, nunca dejes que nadie agote tu paciencia.
Dictaminando sentencias sin cargo de conciencia cuando hay que hacer presencia. Ahora a mí me la suda la ambivalencia, nunca dejes que nadie agote tu paciencia.
Nunca dejes que nadie agote tu paciencia.
Saliendo a la calle dando la cara, sin utilizar hermano como si nada importara. No hicimos caso cuando nos dijeron «¡para!»: cosas que hacen los críos como la ropa del Zara. Como si nos alejara de esa realidad un charco a una distancia imposible de cruzar por aire o por barco. Otro niñato metido en la piel de un narco, cambiaron sus fotos del salón, dejaron el marco. Me siento harto porque demasiado me porto El pecho no me lo parto para quien nada le importo. Si no hay un infarto posible no me corto, forzándoles al parto como leyes antiaborto. No te soporto cuando proyectas el ego que llevas dentro pero sólo eres su mierda luego. No me incomodo si lo pongo todo en juego porque codo a codo no tengo a nadie puesto a dedo. Y sí que puedo seguirles el rollo todavía pero cada día aguanto mucha menos tonterías. Lo que decía era diferente de lo que hacía y no pertenecía ni al gobierno ni a la policía. Cuando había, había y «ahora no me queda», amén. Ahora por hacerlo mal hasta me siento bien. Hablar contigo es empezar partida al quién es quién. Ni me quiero imaginar de verdad estar en tu piel.
Dictaminando sentencias sin cargo de conciencia cuando hay que hacer presencia. Ahora a mí me la suda la ambivalencia, nunca dejes que nadie agote tu paciencia.
Dictaminando sentencias sin cargo de conciencia cuando hay que hacer presencia. Ahora a mí me la suda la ambivalencia, nunca dejes que nadie agote tu paciencia.
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